ayer a la tarde fui visitar a mi se’ora madre. yo les decía que esa mujer era muy particular, se acuerdan?. pues llego a su casa y la encuentro brocha en mano, trepada a una escalera pintando las paredes exteriores de su cocina. más de una vez me pregunto ¿de dónde sacará la energía para todo?
cuando por fin se bajó de ahí nos tomamos unos ricos mates junto con dos de sus hermanas, vimos fotos de las vacaciones y nos charlamos la vida.
tenía muchas ganas de esto
de ahí fui directo al hotel donde se aloja la se’ora mamá de A. y junto con pattyce nos fuimos las tres a cenar a el obrero. entre vino tinto, morfi y charla se nos pasó el tiempo volando. hermosas estas cosas de la nete que hace que personas que viven en diferentes países se conozcan y se encuentren cuando la ocasión lo pinte.
A. te confieso que casi nos quedamos a tu madre en baires ![]()
yo no fui p’q’ ya estoy estresadito de laburar… ¡y eso que empecé el lunes!
hubiera mandado en representación a mi hija Juliana para no romper la onda “grupo de damas”, je.
Déjame decirte que en cuanto leí tu post anterior, mucho antes de la hora en que ustedes se habían citado, me pregunté qué nos estaba pasando.
Yo ya había tenido el gusto de conocer a tu madre.
Leer lo que escribiste de ella, me hizo admirarla más, además de conocerlas mejor a ambas; pero también me hizo recordar lo que admiro de la mía y rememorar muchos pasajes de la historia nuestra, que tienen mucho de común con la vuestra (primera vez que me gusta esta palabra cómo sienta).
El caso es que me pusiste a mí también en esa onda filial, pero curiosamente mi madre estaba en manos tuyas y de Pattyce; y se disponía a gozar, a 10,000kms de distancia de mí, de la experiencia de encontrarse allá con ustedes. Mi madre, así, tan llena de energía como la tuya, incluso también tan parecida a Pattyce y tú tan sensible al respecto.
No sé aún si entiendo de qué se trató esto, pero sí llegué a la conclusión de que había ahí alguna ligazón que si uno no entiende, sí la entiende el universo.
Le decía a Pattyce que quizás este mundo blogueril que construimos es un espacio social mucho más afectivo que el que compartimos muchas veces con nuestros vecinos.
¿Quién dice que la nete aisla a los individuos?
Gracias a tí y a Pattyce por su disposición.
Y Toro, relájate, que estresadito avanzas exactamente lo mismo, pero le vas metiendo sobremarcha al hígado.
Y si, hermosas e increibles estas cosas de la nete(¿viiiite?… ¡ya se me pegó el argentinismo! :P).
Un abrazo, preciosa