¡son los ángeles!
han bajado a la tierra por invisibles escalas.
vienen del mar, que es el espejo del cielo,
en barcos de humo y sombras,
a fundirse y confundirse con los mortales,
a rendir sus frentes en los muslos de las mujeres,
a dejar que otras manos palpen sus cuerpos febrilmente,
y que otros cuerpos busquen los suyos hasta encontrarlos
como se encuentran al besarse los labios de una misma boca,
a fatigar su boca tanto tiempo inactiva,
a poner en libertad sus lenguas de fuego,
a decir las canciones, los juramentos, las malas palabras
en que los hombres concentran el antiguo misterio
de la carne, la sangre y el deseo.
tienen nombres supuestos, divinamente sencillos.
se llaman dick o john, o marvin o louis.
en nada sino en la belleza se distinguen de los mortales.
caminan, se detienen, prosiguen.
cambian miradas, atreven sonrisas.
forman imprevistas parejas.
sonríen maliciosamente al subir en los ascensores de los hoteles
donde aun se practica el vuelo lento y vertical.
en sus cuerpos desnudos hay huellas celestiales:
signos, estrellas y letras azules.
se dejan caer en las camas, se hunden en las almohadas
que los hacen pensar todavía un momento en las nubes.
pero cierran los ojos para entregarse mejor a los goces de su encarnación misteriosa,
y cuando duermen sueñan, no con los ángeles, sino con los mortales.
gracias diego por este regalo
Pero te juro, te juro, que leí el título y sonó Spinetta. “Nocturno de Angeles”, lo escucho en su voz.
Saludos!
podría ser … si
Qué lindo Ylek,
gracias.
Buenos días Ylek! por aquí hace un sol fantástico pero un frío de bajo cero. Hasta luego mosqueperra. :**
gracias a vosté por el regalo
mi memoria, creo que te visitaré cuando haga calor, las temperaturas bajo cero no la van conmigo. besos calurosos del sur :-*