
estreno mundial: viernes 5 de agosto 21 hs
la primera versión de Los cuatro cubos fue escrita por fernando arrabal en el año 1957. la versión definitiva es de 1960. en esos mismos años samuel beckett escribe y estrena acto sin palabras I y acto sin palabras II y, pocos años más tarde, peter handke escribe un relato que será el germen de el pupilo quiere ser tutor, dando cuenta de la necesidad de un grupo de grandes autores que en el mismo momento histórico se dedicaron a investigar en la construcción de una dramaturgia sin alocuciones. con esta nueva producción, la compañía buster keaton continúa ahondando en su búsqueda de una teatralidad basada en lo corporal.
los cuatro cubos es un guión de acciones en el cual dos personajes con movimientos de una precisión “casi mecánica” como marca el autor, accionan con cubos de 1 metro por 1 metro en un espacio vacío. los personajes saltan, tropiezan, se incorporan, se esconden, se buscan, suben, caen, toman impulso, se esfuerzan, miran, examinan, se cuelan en los cubos… todo en una partitura extremadamente precisa en la que cada acción de un personaje produce la reacción del otro, generándose entre ambos un universo propio, un mundo cúbico, mínimo y acotado, hecho de líneas que imponen límites y que, a su vez, son la única manera de entender el mundo.
la concepción plástica, basada en la estética de piet mondrian, completa el discurso de la puesta en escena en una composición de formas, ritmos y colores que, en su aparente desorden, esconden una distribución matemática.
justamente por estar construida la obra tan sólo por acciones físicas se producen una infinidad de lecturas que la hacen un material único. en su ascetismo y precisión, no exentos de humor, radica su potencia expresiva.
elkafka, lambaré 866
4862-5439
entrada general $12 , estudiantes $6
funciones: viernes 21hs
companía buster keaton
ficha técnica
autor: fernando arrabal
intérpretes: personaje a pamela vargas milla / eleonora pereyra
personaje b héctor segura
vestuario: alejandro mateo
escenografía: alejandro mateo
iluminación: eli sirlin
realización de escenografía: héctor segura
realización de vestuario: cecilia holecek
música: julián reig
diseño web: marcelo oliva
diseño gráfico: mariana pertuso
fotografía: fernando calzada, jorge lópez
asistencia de dirección: natalia de los santos
asistencia de producción: diego rabitti
prensa: simkin & franco
dirección: pablo bontá, héctor segura
espectáculo auspiciado por
embajada de españa
tersuave
embajada de holanda
proteatro
fondo nacional de las artes
uno sistemas
Test Apilador.
que interesante…
saluditos Ylek
como siempre, me queda lejos… snif
Una breve reflexión (sin querer perjudicar a nadie): Siempre que he visto teatro sin palabras (danzado, coreográfico o mimo) tuve el mismo problema: si el mensaje quiere ser preciso, resulta simplista o poco sutil. Si quiere ser abstracto y general (o sea, sobre la “condición humana”), termina por ser ambiguo o místico. Dicho sea de paso, es lo que le pasó a Mondrian con sus pinturas.
Creo que la palabra es una conquista única de la especie humana (y lo digo yo, que vivo de crear imágenes mudas) y me inspiran desconfianza los intentos de “superarla” apelando a recursos más primitivos como si fueran más “auténticos”.
Es cierto que la inmensidad de contenidos que la palabra transporta se prestan al malentendido, ya que -para empezar- dos subjetividades implican dos “decodificaciones” diferentes. Pero eso no nos releva de insistir en el humano intento de comunicarnos (la obsesión de Habermas).
El teatro del absurdo, desde “Esperando a Godot” en adelante nos puso en guardia sobre la volatilidad del “significante vacío”. Pero el propio Becket acabó escribiendo piezas irrepresentables donde la imposibilidad de decir o hacer algo significativo se traducía en un escenario donde no pasaba nada.
En cambio en Shakespeare, por ejemplo, siempre hay algo nuevo para pensar y entender algo más de nuestra condición, ¿no?.
Disculpe la perorata misia Ylek. Un abrazo.
so sorry gabriela… prometo que cuando vayan para tus pagos yo te aviso personalmente
besote!
wow!
joder! viernes a la tarde viejo! 


mirá roberto, te aclaro que esto de que me obligues a pensar me genera una cierta violencia interior
noooooooooooooo !!! fue una broma, me encantó tu comentario
aunque no se si piensan lo mismo los que hacen la obra. en cuanto a mi, como dije recién en un comentario, shakespeare me pierde
me sumerjo en la palabra como en el agua tibia, fácil y dócilmente y me da un placer inigualable
de todo este movimiento, artaud es el que me partió el craneo alguna vez con su teatro de la crueldad, y no lo hizo por cruel nomás, sino por lo que tenía de visceral. cuando la palabra, por repetida o por abusada carece ya de significante, cuanto el explanans y el explanandum se disocian indefectiblemente, creo que es un buen momento para que trabaje la oficina de investigaciones surrealistas
y a partir de allí si retornar a la palabra. este retorno es la parte a la que no llegaron los que comulgaron en el teatro de la crueldad y del absurdo, pero podemos decir a su favor que ellos vivieron casi 3/4 siglo antes que nosotros, fueron la antítesis de una tesis teatral y nosotros tenemos la posibilidad de hacer una síntesis de eso… ya vendrán otros que nos convertirán en tesis para después oponérsenos ¿no?
lo que decís de la palabra es algo en lo que pienso mucho últimamente, la codificación y decodificación que hacemos a cada instante, la maravilla de la comunicación, la increible capacidad de procesamiento del cerebro humano, me deslumbran…
cosas para seguir pensando…
como sea, te recomiendo ver alguno de los espectáculos de estos pibes. quizá no lo que te deje pensando venga más de adentro tuyo que de afuera ….
besote!
[...] Y esto me hace acordar a la propaganda de Héctor Segura para MercadoLibre de “las medias de Potente”… [...]
roberto
Hola soy héctor
te hago un desafio
veni a ver Los cuatro cubos, si no te gusta, te devuelvo los $12 de la entrada, si te parecio una mierda, ademas de los $12 te doy otros $12 para que te lo gastes en putas, si te gusta mucho “ojo” no me lo digas por que te cobro.
Aceptas?
hector
je! menudo desafío el del se’or segura
………en mi modesta opinión, el arte es “la negación de la duda” al decir de Coleridge.
Me gusta o no me gusta.
Y a veces, reconozco, _me gusta_ o _no me gusta_ precisamente por eso: porque “me hace mirar para adentro”….
Y lo que digan los críticos, bueno….es su trabajo pero el gusto es mío.
Qué pena que me quede lejos ver la obra,…
Segura, aunque no aceptaría su desafío (¡Diox me libre tener que gastar la plata en una puta!) iría por ver qué efecto me hace. Que es único, personal e intransferible.
Saluditos y gracias por el dato. Por ahí puedo verlo…
Gracias por el link Ylek, intentaré ir a ver a los cuatro cubos.