genial bestiaria describiendo la tanada
esa mussolina de la que habla…
La mussolina no tiene objetividad ni términos medios: su amor es intenso e incondicional y su odio es profundo y absoluto. Aquellos que quiere, están exentos de flaquezas y miserias, y ese mismo amor los redime de pecados y los hace invulnerables. Si a la mussolina le encanta, supongamos, el señor K, todo en él será digno y noble; y todos sus adversarios serán ratas ponzoñosas y resentidas.
Otra de las características más divertidas de la mussolina es la afición por exagerar o agregarle color a las anécdotas: Las colas siempre son de dos cuadras, los perros son lobos, las malas son brujas y los raspones son grandes zurcos de sangre turbia corriendo por las piernas.
Es también digna de mención su relación con la comida. La mussolina inconscientemente cree que cocinar es una parte inherente a su naturaleza; que una mujer que no es buena en la cocina es un eslabón débil, una vergüenza. Por ejemplo, yo recuerdo calificar una salsa de tomate de “atroz” y “macabra” o llorar de risa con mi madre porque una amiga cree que el “moldeado de atún” es comida. La razón de esto es que la mussolina cree que cocinar y amar son algo parecido. Para ella tener hambre o comer galletitas es sinónimo de desamparo. La idea de que su novio almuerce alfajores o coma pre-pizzas la hunde en la melancolía.
Finalmente, el aspecto más radical de la mussolina es sin duda la manivela. Ante cualquier evento, la emoción toma el timón del cerebro y provoca una irrefrenable escalada en donde el sentimiento original se magnifica al doble de su volúmen en cortísimo tiempo. Como el veneno de las serpientes, en estos casos lo primordial es impedir que el asunto llegue al corazón; aunque una vez accionada la manivela, el trayecto es demasiado breve.
Para ilustrar el mecanismo, hago una transcripción del recorrido de la manivela en quince segundos: Está jugando al ajedrez. Le gusta el ajedrez. Le gusta más que el cine. Le gusta más que estar conmigo. No le gusta estar conmigo. No me quiere tanto. No me quiere. Me quiere dejar. Me odia. Lo odio. Le voy a apagar la pc.
ninguna duda que soy yo ![]()
uff, si no te conociera diria que pesa
viste que boludez dije? si en realidad no te conozco?
Bueno si, te conozco de aca… y de alla… bueno nada, mejor dejalo, vos me entendiste.
Cambiemos de tema, no me gusta la cocina
Ylek, no sabía que tenías las mismas raíces que mi madre.
Puedo comentar algo? Si dicha tana se casa con un judío, y se ve expuesta a una buena idishe mame de raza, todo se multiplica a la enésima potencia! Lo digo por experiencia
Jaaaaaaaaaa!!!! buenísimo!!!
yo le agregaría que las cosas nunca son en cantidades reales todo es por millones!!
besos!:-)
C arajo!!! Salvo por lo de cocinera, esto es una radiografía miaaaaa!!!
Ylek, nos parecemos, ademas de por lo locas y feas para las fotos, juajuajua!
Besotes, gran gran post.
(no podía parar de hacer click en Bestiaria ! ñam ñam)
Una virtud que le atribuyo íntegramente a las mujeres es que pueden definir en forma tan simple conceptos complejos: ser una mussolina es la negación de la razón; es la tiranía de los sentimientos.
mmm, esa Bestiaria parece una conciencia femenina. Tampoco pude dejar de hacer click, click y más clicks.
:$
me siento peligrosamente cerca de esto, aun perteneciendo al otro genero. Espero que no sea algo muy expandido
es que a estas alturas es como si nos conociéramos chirusa
mirá vos carlitos yoder… con razón me caes tan bien
obvio deapoco, obvio
tu también shered? jejej! tenía que ser
pattyce, mono, bestiaria es increible ¿leyeron el de “la acaparadora”? no se lo pierdan
uy! hernán sonaste, eso está en los genes, mejor acostumbrate a vos mismo porque te vas a tener que aguantar toda tu vida
Hola,
Realmente me siento muy identificada con la mussolina…….como si la conociese…Será un sueño, pues es sumamente extraño!.Pero me gusta la exactísima descripción del personaje.Brillante!.