más que cagados estamos si estos son nuestros “ejemplos a seguir”
por temor o respeto adquirido a punta de cuchillos muchas veces ensangrentado, recibía la solidaridad de los más humildes.
quienes lo conocieron relatan que este gringo de buen porte recompensaba con buen dinero a quien le diera ocasional asilo para comer o le prestara un catre en algún galpón. canjeaba con algunos reconocidos terratenientes su protección personal para esos hacendados a cambio de una mensualidad generosa que recogía regularmente.
Es que cuando me apuntan con un cuchillo ensangrentado, se me despierta una solidaridad….